Tu y yo. Despiertas de tu rutinaria siesta. Como una niña pequeña te arropas bien al edredón que te cubre y te separa de mi. Te tengo preparada una sorpresa. Como siempre insistes en que te diga alguna pista pero esta vez no, me niego. Sin explicación alguna te meto prisa. Voy preparando algo para picar, toallas, mochila y velas. Nos encontramos de camino a algún lugar algo lejano de la ciudad.Llevas los ojos con una venda, esta vez quiero que sea sorpresa.Son las 18.23. Llegamos al destino final justo a tiempo. Sigues con los ojos vendados mientras voy preparando algún detalle. Al fin, terminé.Jugamos como niñas pequeñas a quitarte la venda. No te la quiero quitar pues me apetece jugar contigo. Llega el momento, no puedes más. Lo ves. Te encuentras delante de un pequeño picnic a media tarde, justo cuando amanece. Me gusta quedarme abrazada a ti sin nada que hacer, solo sentir que estás a mi lado ya me hace feliz. Tu y yo, solas, en un atardecer de un 23 de Setiembre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario